sábado, 14 de agosto de 2010

DISCAPACIDAD Y PROSTITUCIÓN

Recientemente el presidente Zapatero ha prohibido los anuncios de ofertas de prostitución en la sección de anuncios de los periódicos. Esto es un primer paso para que gobierno y sociedad se pongan de acuerdo en que la prostitución es una actividad amoral, y poco, o nada, ética.

Esta creencia puede ser una verdad a medias, o una mentira a medias. Según se mire. ¿No ha dado el presidente Zapatero libertad en el ámbito de la pareja, social, legal...,  a los homosexuales? Según este planteamiento, ¿por qué no dar también libertad a todas aquellas  personas que quieran ejercer libremente la prostitución? ¿Es que no es su decisión y su cuerpo? 

Lo amoral y poco, o nada, ético es permitir las actividades inhumanas del comercio de "las tratas de blancas", mirar hacia otro lado, y no reglamentar y legislar para que toda aquella persona que quiera, por decisión propia, ejercer la prostitución lo pueda hacer, con plenas garantías de legalidad, esto es: Con sus derechos y obligaciones. Porque la prostitución, así entendida, no es más que un mutuo acuerdo, o contrato, entre el profesional de la prostitución y el cliente.

Ya para terminar: Lo amoral y poco, o nada, ético es condenar la prostitución desde la sociedad,  cubrirla con el manto negro de la marginación y la clandestinidad, y no verla como un bien común, de servicio público; porque la sociedad  debe  enterarse, y entender, que hay grupos sociales,  como las personas con discapacidad, que tienen una sexualidad nula-o casi nula-,  o que tienen importantes dificultades para tener relaciones íntimo-sexuales, y que su única salida es acudir a los servicios de una profesional de la prostitución. Pero, en último caso, de todo esto no tiene la culpa ni Zapatero, ni los legisladores, ni la sociedad: La tenemos el propio colectivo de las personas con discapacidad, pues no somos capaces de organizar el suficiente asociacionismo que se pre-ocupe, y se ocupe de asuntos como este,  que  es una de las parcelas de la vida que verdaderamente  inciden  en nuestras vidas.

TOMAR CONSCIENCIA DE NOSOTROS MISMOS

Los heteros viven, no ocultan, y reivindican su sexualidad. Los gais viven, no ocultan, y reivindican su sexualidad. Los transexuales viven, no ocultan, y reivindican su sexualidad. Los bisexuales viven, no ocultan, y reivindican su sexualidad. Y así hasta un sinfín de opciones sexuales.

Y nosotros, la gente con discapacidad, ¿por qué no vivimos; por qué ocultamos;  y por qué no reivindicamos nuestra sexualidad? ¿Es que no la tenemos? ¡Nosotros: Que tanto queremos ser como los demás, como "modelo de normalidad" a seguir, en un marco de plena integración social y humana!